como aprender a estirar

Beneficios de los estiramientos y como aprender a estirar : el secreto para vivir sin dolor

¿Te duele la espalda al levantarte? ¿Sientes rigidez cuando entrenas o pasas muchas horas sentada? ¿Cómo aprender a estirar? ¡Esto tiene solución!

Uno de los pilares más olvidados del bienestar físico son los estiramientos.

Y no, no son solo para después del entreno o para yoguis profesionales.

Son una herramienta muy importante para sentirte fuerte, ágil y sin molestias en tu día a día.

Hoy quiero hablarte de los beneficios reales de estirar tu cuerpo, de cómo hacerlo bien y de cómo una clienta mía con dolor de espalda crónico consiguió transformarse gracias a este hábito sencillo pero poderoso. 🔥

¿Qué son los estiramientos y por qué deberías hacerlos?

Los estiramientos son ejercicios diseñados para alargar los músculos y mejorar su flexibilidad, movilidad y salud general.

Pero lo que mucha gente no sabe es que también ayudan a:

  • Prevenir lesiones 

  • Mejorar la postura 

  • Disminuir tensiones acumuladas 

  • Activar o relajar tu sistema nervioso según cuándo los hagas 

  • Aumentar tu rendimiento deportivo 

Estirar no es una pérdida de tiempo, es una inversión en tu cuerpo.

Te hace más fuerte, más consciente de cómo te mueves y más conectada contigo misma.

Tipos de estiramientos (y cuándo hacer cada uno)

Existen varios tipos de estiramientos. Cada uno tiene su función y momento ideal. Aquí te los explico para que sepas cuándo aplicar cada uno:

1. Estiramientos dinámicos (antes de entrenar)

Implican movimiento controlado. Sirven para activar los músculos, calentar las articulaciones y preparar el cuerpo para el esfuerzo físico.

Ejemplos: balanceo de piernas, rotaciones articulares, zancadas con giro.

Cuándo hacerlos: justo antes de entrenar o al comenzar el día.


2. Estiramientos estáticos (después de entrenar)

Se hacen manteniendo una postura fija durante unos segundos. Son perfectos para relajar los músculos, prevenir contracturas y mejorar la flexibilidad a largo plazo.

Ejemplos: estiramiento de cuádriceps de pie, isquios sentada, espalda tumbada.

Cuándo hacerlos: después de entrenar o al terminar el día.


3. Estiramientos asistidos o con material

Aquí se utiliza ayuda externa (otra persona o material como bandas elásticas). Son útiles si tienes poca movilidad o quieres llegar más profundo.

Ejemplos: con bandas para el psoas, femorales o espalda baja.

Cuándo hacerlos: en sesiones específicas o bajo supervisión.


 

Beneficios comprobados de estirar regularmente

Aquí te dejo algunos beneficios que he visto una y otra vez en mujeres que entrenan conmigo, sobre todo en casos donde hay dolor o limitaciones físicas:

  • Menos dolor lumbar y cervical

  • Mejor descanso y relajación

  • Más movilidad en caderas, hombros y columna

  • Menos sobrecargas y tensiones

  • Sensación general de ligereza y libertad al moverse

Caso real: Laura, de dolores de espalda crónicos a moverse sin miedo

Te cuento una historia muy potente.

Laura vino a mí con dolor de espalda crónico. No podía estar mucho tiempo sentada, ni caminar sin molestias en la zona lumbar.

Estaba desmotivada, insegura y con miedo a moverse.

Evaluamos su caso y comenzamos con un plan personalizado que combinaba entrenamiento suave y rutinas de estiramientos adaptadas a su cuerpo.

Al principio hacíamos 10 minutos diarios, combinando estiramientos dinámicos por la mañana y estáticos al final del día.

También usamos bandas elásticas para trabajar zonas profundas como el glúteo medio y los isquios.

Poco a poco, Laura recuperó movilidad, se le fue el dolor y empezó a entrenar con más energía y confianza.

Hoy Laura no solo está sin molestias, sino que ha ganado fuerza, equilibrio y seguridad en sí misma.

Me dijo hace poco: “No sabía que algo tan simple como estirar podía cambiarme la vida. Me enseñaste a cuidarme de verdad.”

¿Quieres aprender a estirar conmigo?

Aquí es donde puedes aprender y practicar conmigo con una rutina de estiramientos completa.

Un recurso visual donde muestro paso a paso cómo estirar bien, en casa, sin necesidad de material complicado.

Estirar es cuidarte …

Si quieres sentirte mejor, más ágil, sin dolor, dormir mejor y prevenir molestias futuras, tienes que empezar a estirar. No es una moda ni una tendencia. 

Es un hábito básico que marca la diferencia entre vivir con tensión… o sentirte libre en tu cuerpo.

Y si no sabes por dónde empezar, te invito a que te suscribas a mi newsletter, me escribas por redes o pruebes uno de mis programas. 

Estoy aquí para ayudarte a transformar tu bienestar físico y mental desde lo simple y lo real.

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